Muchas de las mujeres que terminan transportando drogas fueron cooptadas por redes criminales que usan métodos similares a los usados para el delito de trata de personas. Es el caso de Liliana, una mujer venezolana con dos hijos que accedió a transportar drogas bajo la amenaza de que su familia sería lastimada si se negaba. Está detenida en una cárcel federal argentina. Sus hijos están en Venezuela.